11 feb. 2008

El Tamaño Importa.

O mejor uno en dos, que se vende uno pero se cobran dos.Aunque la película "El Doctor Zhivago" dura 220 minutos y algunas de Disney dura apenas 70 minutos, parece ser que el metraje "esperado" de una película son 100 minutos. Con los libros pasa lo mismo. La gente espera que un libro "normal" tenga unas 350 páginas. Un libro de 100 páginas ni es libro ni es na. ¿Con que cara te presentas con un libro de 100 páginas como regalo de Navidad? Con razón dice tu cuñada que eres un puto tacaño.

Esto lo saben los editores muy bien. Las películas duran lo que duran -como todo- salvo las versión del montaje del director después de la siesta remasterizada en 3D, para que te creas que no la has visto y te compres el puto DVD. Pero el libro se puede estirar y encoger a voluntad del editor buscando siempre el tamaño esperado que cuadre con el precio que quiere cobrar por él. Porque es cierto, mis desprevenidos lectores, que muchos editores piensan primero en el precio y luego en el formato y en función del primero escogen el segundo. ¿Cómo se puede adaptar el grosor de un libro sin tocar el contenido y sin que se note? Con "truquitos" de edición:

  • Tamaño de papel. Si en vez de A4 se usa A5, el nº de páginas aumenta un 100%. Esto lo sabe cualquiera que haya fotocopiado un libro.
  • Tipo de letra. Si en vez de Times New Roman se usa Verdana del mismo tamaño, el nº de páginas aumenta un 20%. El tamaño indica el alto de las líneas, no el ancho de las letras.
  • Márgenes. Si son 3cm en vez de 2cm el nº de páginas aumenta un 33%.
  • Interlineado. Si en vez interlineado 1 se usa 1.15 el nº de páginas aumenta un 16%.

Quien sepa un poquito de Word y haya trasteado con las opciones de formato de fuente, párrafo y página ya se habrá dado cuenta de que el espacio ocupado por un texto se puede estirar y encoger como el sueldo a fin de mes. A estas personas les acabo de descubrir el agua caliente de la edición. Pero resulta bastante evidente que no todo el mundo maneja un ordenador de forma habitual. Entre los que sí lo manejan, hay muchos que no utilizan un procesador de textos como Word. Entre los que tienen ordenador y usan Word, hay muchos que no conocen esta utilidad de las funciones de formato. Entre los que manejan ordenador, el Word y conocen bien las funciones de formato, hay muchos que no piensan que estos "trucos" los vaya a aplicar una editorial. Entre los que manejan ordenador, Word a fondo y no creen en las gnomos, hay muchos que no compran libros. Muchísimos. Por eso este artículo es la inutilidad más grande que he llevado a cabo este mes. Pero dentro de un par de meses la superaré yendo a votar.

Obviamente todos estos "trucos" se pueden combinar a discreción del avispado editor. Se pueden usar algunos, todos o ninguno y cada uno de ellos admite "calibración" personalizada e influye en los demás. Por ejemplo, aumentar los márgenes incrementa el nº de páginas mucho más si el tamaño de papel es pequeño. El objetivo final puede ser reducir el nº de páginas o aumentarlo. Para las ediciones de bolsillo se busca la reducción. En cambio, si un autor de moda escribiera un libro de pocas páginas, interesaría engordarlo. Supongamos una novelilla de 180 páginas en A5, Times, interlineado 1 y márgenes 2. Si el editor la cambiara a Verdana, interlineado 1.15 y márgenes 3, conseguiría... ¡ale hop! 316 páginas.

Alguno pensará que engordar un libro es una tontería porque aumentaría el precio de coste. Bendita inocencia. El objetivo real no es engordar el libro sino engordar el precio de venta. El margen comercial de un libro de 300 páginas de 21€ es muy superior al de uno de 180 páginas de 12€, porque los costes son similares. Ahora alguno se preguntará si esto lo hacen realmente los editores. Qué pregunta más tonta, mis pardillos lectores. En Finlandia no sé, pero España es el país en el que Jesús Gil fue elegido Alcalde y Ana Rosa Quintana intertextualizó sin darse cuenta: ¡Huy! Se me ha pegado una novela inédita en mi documento en blanco, ¡qué sofoco!

¿Te suena eso de que el libro A "se te hace corto" y el libro B "se te hace largo"? La razón puede ser tan simple como que, aunque tengan las mismas páginas, B es realmente un 50% más largo que A pero el lector no se ha dado cuenta. Por ejemplo, mucha gente dice que "La Comunidad del Anillo" se te hace largo y "El Hobbit" se te hace corto. Nos ha jodido mayo. A lo mejor va a ser porque si se usa el mismo formato, el 1º ocupa 447 páginas y el 2º 216. Pero no te resultará difícil encontrar ediciones del 2º con casi el mismo nº de páginas que el 1º. Obviamente, lo de hacerse largo y corto también tiene sus razones relativas al grado coñazil del engendro. "El Péndulo de Foucault" es un coñazo superlativo de 900 páginas; pero con 150 lo sería también. No es lo mismo recibir cien latigazos que recibir diez; pero esos diez te joden también.

Resulta ocioso puntualizar que las editoriales "serias" no se meten en estos jardines. Para empezar las novelas no se publican en A5 para aumentar el precio, sino porque a la gente no le gusta leer un libro en A4. Además no queda bien en la estantería del salón al lado de la foto de la abuela. Sí que se tira del asunto de los márgenes, del interlineado y del tipo y tamaño de letra; pero siempre sin pasarse. Pero si nos salimos de la literatura y nos metemos en el mundo de los otros libros... cuidadín. "Los otros" son los libros de texto, informática, coches, perros, cocina, autoayuda, fascículos, enciclopedias... en resumen, libros que parece que no tienen autor porque éste le importa un pito al lector y dos cojones a la editorial. Muchos de ellos ni llevan el nombre del autor en la portada.

Algunos editores encargan estos libros a los autores directamente "al peso". Por ejemplo, encargan el libro "La Cocina Zen y su Puta Madre" con 700 páginas ó 150, en función del precio de venta que le quieran poner. Los peores editores lo encargan de 700, lo publican y luego lo recortan ellos mismos para hacer la edición corta. Incluso le dan a un autor un contenido que hizo antes otro autor, para que lo recorte, lo amplíe o lo actualice. Eso me lo han propuesto a mí personalmente, ofreciéndome a cambio 9€ por hora de trabajo. Por supuesto que no acepté; pero imaginaros al que aceptara por ese precio, que es lo mismo que cobra una limpiadora por horas. ¿Cabe esperar maravillas de sus conocimientos, de su forma de escribir o del interés que le ponga al asunto? Y hay que tener en cuenta que este tipo de editoriales no tienen correctores de estilo.

Otros editores menos chapuceros encargan el libro largo y el corto al mismo autor. Otros encargan el largo y el corto a autores diferentes, para que no se les vea tanto el plumero. Luego hacen cien variaciones con el mismo contenido, añadiendo o poniendo según la necesidad: cocina zen en fascículos, cocina zen para funcionarios, recetas fáciles de cocina zen, cocina zen divina de la muerte...

En el blog "Miserias Literarias" podrás leer muchísimas más cosas sobre "el agusanado mundillo editorial": premios literarios amañados, críticos vendidos, agencias literarias chapuceras, editores que cobran al autor por publicarle los libros...

1 comentario :

  1. pa' cagalse, de veras. Con razón hace tiempo que leer mucho no es necesariamente mejor que ver la tele o hurgarse la nariz.

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